Retención de líquidos: ¿Consultar o no consultar?

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La retención de líquidos es un fenómeno relativamente frecuente que suele estar asociado con sensación de cansancio o pesadez en las piernas, presencia de hinchazón en los pies que en ocasiones dificulta el uso de medias y zapatos, disminución del volumen de orina y eventualmente, afectación de otras partes del cuerpo como el abdomen, las manos y los párpados.

Existen diferentes causas del fenómeno, incluyendo la exposición a un ambiente cálido, cambios hormonales y metabólicos, permanencia prolongada en posición sentada o de pies, sobrepeso y enfermedades de los vasos sanguíneos, los riñones, el hígado y/o el corazón, factores que dan lugar a la acumulación de líquidos provenientes de la circulación en los tejidos.

Cuando la retención se presenta de forma ocasional y solamente compromete los miembros inferiores, está relacionada con la exposición al calor pues cede fácilmente con el cambio de temperatura y con la aplicación de medidas simples puede considerarse un fenómeno de bajo nivel de gravedad que no requiere la intervención de un profesional de la salud.

Por el contrario, en los casos en que se extiende en el tiempo, se acompaña de hinchazón en otras partes del cuerpo, disminución de la frecuencia y la cantidad de orina, sensación de opresión en el pecho, palpitaciones, dificultad para respirar e inflamación de los miembros superiores y los párpados; debe descartarse la presencia de una enfermedad crónica asociada.

Una técnica para saber si tiene retención de líquidos es presionar con el pulgar la región cercana a los tobillos durante unos 30 segundos y observar si queda la marca del dedo en la zona o revisar si queda la marca de las medias en el tobillo y/o el cinturón o la ropa apretada en la cintura.

Entre las medidas que pueden aliviar la retención se incluyen la disminución del consumo de sal y alimentos con alto contenido de sodio, la restricción del consumo de líquidos, el mantenimiento de los pies elevados cuando la persona se encuentra en estado de reposo y la práctica de ejercicios que promuevan la actividad muscular cuando no haya una contraindicación médica.